viernes, julio 06, 2007

A weak defense

Colombian chancellorship foreign ministry web site has published this dateless response to press articles about an inconvenient video showing a paramilitary leader among the people that attended to a political meeting, supporting current president’s campaign; and a statement of a famous drug-trafficker about a supposed financial support from another one to the same campaign. Using the “myth-fact” format, chancellorship the ministry states feeble excuses.
The first one is that the candidate’s strategy of “gaining recognition through town-hall meetings” has made kind of impossible to know the identity of every person he met during his campaign. But Álvaro Uribe is an old politician and a very notorious leader supported by many assistants and advisors. He started his political career at late seventies and has exerted positions as major, congressman, civil aeronautics officer and governor. He does know how do national and local formal and informal power work. He knows many details about the Colombian conflict and its military development. He has repeatedly claimed this knowledge and has even remarked his participation in the commission that Andrés Pastrana’s government sent to dialogue with demonstrators that blocked the Vía Panamericana, the main highway in south western Colombia, in November of 1999. He has stated suspiciously he was dealing with a social movement manipulated by Marxist guerrillas, as a proof that he is an indulgent contradictor and not the hard right wing politician his enemies have described.
The middle Magdalena valley is a very well known scenario of Colombian violence. In a television show, at late 1989, right wing journalist Plinio Apuleyo Mendoza, invited Uribe, a petroleum labor union leader and a landowner’s organization leader to talk about left and right political ideas and violence. The three showed a defined attitude about that region, formerly dominated by left-wing social movements and Marxist guerrillas, and gradually invaded by paramilitaries since earl eighties. Barrancabermeja, the city where the denounced meeting happened, is a reputed social movement’s stronghold and underwent a crude confrontation, because the offensive of paramilitaries to expel guerrillas from suburbs in late nineties. Massacres, blasts, displacement, refugees, political control by arms and corruption, domination of illegal business, etc. Most of these facts were widely denounced and divulged by commercial and alternative press. Paramilitaries renamed a city park with the name of his historical leader, de drug trafficker and mass murderer Fidel Castaño. Demonstrations manipulated by this mafia were done several times supporting its interests. And then, in 2001, this candidate went to this city and met this anonymous communitarian leader who says him: “I am the responsible for citizen security in my neighborhood” and answered asking: “Do you collaborate with police and army?” and got quiet when the guy answered “yes”. It is not a decent explanation to say: Whoopsy! Oh, sorry, it’s my very first time!
The second point, the Ochoa’s accusation is something about what I don’t have any information but it is obvious that the accusation and the statement of the asking for an investigation are not a myth-fact valid couple.
The conclusion, below the title “the truth”, blames a “larger campaign” for these incidents and remarks the myth of government’s popularity avoiding the critical points of the debate.The divulged part of videos can be seen at Equinoxio.

Ajá y entonces...

Oscura movida la que se divulga hoy por la Cancillería. Aunque sigue en el cargo unas semanas, ha sido destituido el Cónsul en Barquisimento, Elías Ochoa. El mismo Ochoa fue autor de la carta que fundamentó la sindicación de Álvaro Araújo Castro y su padre Álvaro Araújo Noguera de tener que ver con el secuestro de su hermano Víctor; misiva de la que luego se retractó.

jueves, julio 05, 2007

A ver esa respuesta

Antes he reconocido que, a pesar de no tener ningún interés en pertenecer al Polo y no compartir las posturas de muchos de los componentes de esa amalgama, he dado mi voto ya en dos ocasiones por las aspiraciones parlamentarias de Gustavo Petro, quien me parece un protagonista político harto coherente y valiente. Como escéptico y crítico que soy de la parafernalia chavista, no comparto sus posiciones al respecto del régimen que hoy campea en Venezuela y, seguramente no son pocos los demás puntos en los que no puedo mostrar acuerdo con él. Pero comunicaciones como estas me hacen insistir en mi respaldo.
Ya ciertos oradores de ciertas facciones polistas han equiparado las posturas de Petro a propósito de las Farc con adscripción al uribismo. Su praxis refleja esa tradicional pacatería de algunos militantes, incapaces de enfilar la crítica y la razón hacia problemas tan elementales; prefiriendo culpar siempre a otros de sus propias falencias. La realización del debate propuesto por Petro sería un gran golpe de opinión y un acto de inmensa respetabilidad política, si la dirigencia de ese movimiento y sus parlamentarios deciden entenderlo. Temo, eso sí, que el fabricante de falacias, Robledo, o los corruptos aliados del encargado de mantener sin dotación los hospitales del Vichada (Borja y Venus) domestiquen su locuacidad y su fogosidad ante semejante reto. Porque eso de cantarles la tabla a los "camaradas" sí es candela.

Leo, caverna y hoguera

El conservador que persiste en mí tiende a complacerse con lo predecible (no es mi único habitante pero ahí está). Por ejemplo con el anuncio político de la inefable Leonor Serrano de Camargo (la autora de todos los refranes de la lengua española, según la emisora de Mesitas del Colegio).
MENOS MARCHAS DEL
ORGULLO GAY
MÁS VALORES Y
PRINCIPIOS FAMILIARES
#1 Alas Equipo COLOMBIA LEONOR SERRANO
Fuente: El Tiempo, jueves 5 de julio de 2007, página1-8.
Ahora noto que ya no es de Camargo. ¿O será que se le olvidaron esos valores familiares? Consecuente que "Alas" apoye a la reputada pollicultora.

miércoles, julio 04, 2007

Palm Trip

De la mano de la condición actual del mercado mundial de la energía han pasado muchas cosas en estos años. La invasión que no quisieron hacer en el 91 se ha realizado, con incierta fecha de estabilización, aunque con relativo avance sobre la zona productora del sur de Irak. Un vecino nuestro juega al emperadorcito, al otro polo (como dijo en un estrafalario discurso en su reciente visita a Rusia) del poder de nuestro hemisferio occidental y nuestro país desarrolla frenéticamente su búsqueda para no volver tan pronto a la condición de importador neto de crudo.
El vaivén alrededor de la barrera psicológica de los US$70 mantiene animosos los pedidos del carbón del norte del país, barato y mucho, mientras que los grandes duros de la agroindustria colombiana rivalizan por la preferencia para su producto en materia de alcoholes carburantes (van ganando los azucareros). La palma africana, lugar común de los proyectos productivos ofrecidos a las zonas agobiadas por la violencia, recibe hoy gran impulso con todo y la controversia asociada, en parte también por la expectativa del mercado de los Joules.
En mi reciente viaje vacacional a Santa Marta, capturé algunas imágenes de ese paisaje tan singular de la Troncal del Magdalena. Las sabanas ganaderas del margen de una de las selvas más duras y amenazadas del país, con el tamaño descomunal de los predios típicos de allí. Los pasajes de clásicos incidentes de violencia como las matanzas de La Lizama (la de los comerciantes) y La Rochela (la comisión judicial que investigaba la anterior); momentos claves de la historia del paramilitarismo de los 80. Sabana de Torres, Aguachica, Pelaya; escenarios pasados de tensión entre grandes emplazamientos agroindustriales, movimientos sociales y guerrillas. El aparente"florecimiento" de pueblos casi fantasmas hace una década (Pailitas, Curumaní) o dignos de la tensión de un "duelo en el corral OK" o cualquier clásico de esos. Las facilidades viales para la extracción del carbón de la Jagua de Ibirico y la vertiginosa transformación de la vista de las zonas bajas de la gran Sierra Nevada de Santa Marta, en su costado occidental (por otros lados también hay líos similares).
En una de las zonas más críticas de la degradación vial por las tractomulas carboneras, había unas señales con el texto: "peligro, zona de asentamientos". Antes, en tierra de pimpineros, vi uno muy cómico de "gasolina a $100 menos" a menos de cincuenta metros de una estación de servicio. Vi pequeños parches de eucaliptos en uno de los tramos y recordé la función principal de esas coníferas es desecar cuerpos de agua (también recordé el pendejo ese que le respiraba al micrófono en la exitosa serie "paz verde", cuando defendía las gimnospermas con la imagen de un hongo en una corteza, como si un colibrí tuviera algo que chupar en la piña de un pino). Además de las muchas vistas lacrimógenas (como el peladito ofreciéndome tres loritos prisioneros, junto a un peaje), es notorio el tizne adquirido por las playas cerca al puerto de la Drummond, más cierta turbiedad del agua en algunas playas.
En Geología llamábamos salida de bus a las prácticas de campo que cubrían grandes recorridos en cortos plazos. Implicaban pocas caminatas y se observaban rasgos regionales, con pocas observaciones directas en los afloramientos. Esta vista evoca parcialmente esa superficialidad, pero en general son reconocibles hechos relevantes sobre los cambios sociales y ambientales de estas regiones. Claro, como diría Guhl, cuanto más se sabe más se ve.

La arrogancia

En algunos negocios y carteleras la gente pone pequeñas charadas, chistes, decálogos, oraciones, recortes, caricaturas, etc., con cierto aire moral o de filosofía barata o de la otra. Cuando la "Olla" de las artes gráficas quedaba todavía en el entorno de la carrera once con calle séptima, vi uno muy particular mientras esperaba un corte:
Si se siente muy importante dese una vuelta por el cementerio, allá hay gente mucho más importante que usted y el mundo sigue igual
Macabro, sin duda. Algo así me recuerda también cierto cuadro que me pintó algún ciudadano chino sobre la condición individual de él y sus congéneres, en un país con semejante cantidad de habitantes.
A propósito del reciente debate sobre la masacre de los diputados secuestrados, leí algunos comentarios de ciertos apologistas de las Farc, especialmente de sus felonías. Hay una tendencia que converge a excusar cualquier atropello con la persistencia en abstracto de las injusticias sociales. Poco más o menos, mientras no haya universal y garantizada cobertura de total felicidad para el 103% de la población, cualquiera puede agarrar a patadas a niños de tres años, envenenar acueductos, extorsionar mendigos, eviscerar cadáveres o lo que se le de la gana; invocando que mediante tales actos se conseguirá esa singular condición. Otra es la de la "autoridad moral". Quien no haya estado en medio del fragor del fuego indiscriminado, en las condiciones más inconfortables del más malsano trópico, queda inhabilitado para cuestionar moralmente el homicidio, la tortura y la mentira perpetrados por los forjadores de la nueva Colombia. Emparentada con la primera hay la que trivializa el salvajismo fariano con el inventario de las hazañas y los males de los no farianos; la paja en el ojo ajeno, la excusa multifuncional.
Quizás la más peligrosa de todas es la antítesis de la clásica retórica victimista, la retórica arrogante. La que se declara siempre fuerte y victoriosa, desprecia al débil, se burla de los reclamos y siempre encuentra en las derrotas de la razón el principal pretexto para insistir en la fuerza. Ya es bien poco modesto pararse uno en su individualidad ante el devenir de occidente, de su economía y su pensamiento, de sus intrincadas redes sociales y declarar llanamente que todo eso está mal y debe estar como a uno se le ocurre, y a quien no le guste al hueco. Bueno, esa es la política en lo esencial. Pero el desarrollo prolongado de esa mentalidad sobre la vida de tanta gente lleva a extremos aberrantes ese delirio.
Dudo mucho que las Farc congracien la devolución de los cadáveres de los diputados. El tiempo entre la fecha reportada y el comunicado, más el desprecio que tienen ante ese derecho que ni siquiera conceden a la mayoría de su base combatiente, son elementos suficientes para ser pesimistas al respecto. Muy mal.

viernes, junio 22, 2007

Roto el Arcos, el mundo aislado

Rotura doble de red en anillo y también de uno de los canales alternos. Las recetas para este tipo de desastres tienden a comprometer alguna incompetencia humana o que los que viven de reparar garantizan flujo de pedidos. Oficialmente va en que había una avería con la respectiva atención demorada por estar CANTV en proceso de nacionalización. Antes de iniciarse la reparación ocurre una nueva, lo cual tira al traste la ventaja topológica del anillo y, para completar, el Maya también se rompe.
Pese a que Colombia es un agujero negro del comercio por internet (las probabilidades de que alguien compre algo a partir de haber visto un anuncio en una página web son bajísimas y la cobertura de los servicios de tarjeta de crédito altamente tacaña), el incidente ha generado pérdidas cuantiosas y el vértigo que generan los rezagos ocasionados por la deficiencia de algo a lo que nos hemos venido volviendo adictos, es notorio.
La sequía la dejo de padecer mañana, pues no tengo programado conectarme los próximos días. Viene un nuevo encuentro con ese bravío mar, devorador de fibra óptica y de bañistas imprudentes. Desde esta altiplano escucho sus rugidos y ya no me puedo resistir.

miércoles, junio 20, 2007

El aventurero

Y que siga el vacilón...


Novedad

Para que Campo IV sea noticia es porque así estamos.

sábado, junio 16, 2007

Proclama

Hace unos años, una pluma colombiana no costeña consiguió la atención de las billeteras de muchos consumidores franceses de libros. A mí no me sorprendió. Era apenas predecible que el morbo de los coterráneos de Louis Pasteur se sintiera atraído por el título: "La Rage au coeur" lo que parecía ser un caso exótico de una patología combatida por ese brillante investigador tanto tiempo atrás.
A la vista de cualquiera, pero lejos del interés de la mayoría, por los confines nororientales de la Ciudad Universitaria, se encuentra el Laboratorio Nacional de Química, hoy en comodato para el uso de Ingeominas, pero próximamente devuelto a la Universidad Nacional de Colombia. Al frente de este edificio, ondea permanentemente una bandera de Colombia, sin parches raros (como el que tiene la que presidió el campamento triestamentario el mes pasado, el cual reproduce la ilustración - cuyo origen primero por hoy quedo debiendo - usada hace unos años en una portada de Análisis Político, y hoy imagen corporativa de cierto movimiento con nombre de empresa de transporte). También el busto de Louis Pasteur proclamando su afecto por los laboratorios. Hace rato que quería citarlo:
Interesaos, os lo suplico, por aquellos recintos sagrados que se designan con el nombre expresivo de laboratorios. Pedid que se multipliquen y que sean dotados, son los templos del futuro, de la riqueza y del bienestar, allí la humanidad se engrandece, se fortifica y se hace mejor.
De paso sea la ocasión para expresar mi júbilo por el reciente destape de Bogotá en el Google Earth. Mientras averiguo cómo se mete un mapplet en una entrada de blogger. Aquí dejo el enlace con la locación del video. Y por supuesto el video:

jueves, junio 14, 2007

Gloria

El que a hierro mata...

Yo sí decía que la palabrita esa la conocía de antes y de antes me caía gorda.

Traditore

I have noticed from my hit counter provider that this site have recently been visited and attempted to be translated to English using the Google tool. The result is quite funny as expected, but interesting in some aspects. I am not satisfied with the tone of this blog's name, but the mistranslation is really awful. I would not choose remainder but waste, or trash, or junk to translate "desecho"; it is not about arithmetic but about using and throwing away. I take a lot of care in using diacritical marks and other basic spelling rules when I write in Spanish. Therefore I don't accept things like translating "El" (definite article) as He (pronoun). Get smart, Google developers.

A curious bug is that of translating "Los Andes" (the University), as "The $andes". It evokes an old bad joke about that institution: "Universidad de Los Andes, entidad sinónimo de lucro" ("Los Andes University, profit-synonym entity"). Idioms.

¡Ay!

Ahora Fellini resultó surrealista.

martes, junio 12, 2007

Lo público

Advertencia: Esta entrada es de las largas y es tópica de un diálogo comenzado varias entradas atrás, en particular respondiendo a preguntas formuladas en los comentarios de la más reciente.

La amenaza

La Universidad como institución ha pasado por momentos difíciles desde antes de ser fundada. El mismo hecho de provenir de instituciones preexistentes supuso decisiones de gobierno para transformar una cosa en otra, para cuestionar un pasado y esbozar otro proyecto. La fecha oficial de nacimiento de la Universidad Nacional de los Estados Unidos de Colombia, 22 de septiembre de 1867, nos remite a un gran agradecimiento con el "Olimpo Radical" (que no era un profesor cascarrabias de Veterinaria, sino el gobierno de los liberales radicales durante una década del siglo XIX) y ha llevado a muchos a hacerse la ilusión de que la Nacional tuvo cuna y designios rebeldes. Curiosamente la radicalidad los llevó a liberalizar tanto las profesiones que vulneró una de las principales funciones sociales de la Universidad, la de licenciar a sus graduandos ante la ley como profesionales, como la negación del tegua. Cuando la generación de entusiastas colombianos de Córdoba llegó al poder con la República Liberal, se presentó la gran Reforma Universitaria (y de la misma Educación Básica), con la consecuente oposición de sectores universitarios y externos a la institución. Cualquier cambio, bueno o malo, agenciado desde una instancia gubernamental, enfrentará siempre posturas, que de endurecerse terminarán por afincarse en que la condición inmediatamente anterior es justa, conveniente y la mejor de las posibles. No es un carácter exclusivo de nuestra nacionalidad, en muchas partes del mundo la Educación es uno de los fenómenos más conservadores que puede haber. Siempre mira al pasado y sospecha de lo que viene.
A esa Reforma del 36 reaccionó anticipadamente el clero fundando la Universidad Pontificia Bolivariana y resucitando la Universidad Javeriana (por entonces la misma institución que el Colegio de San Bartolomé). Luego de caído el liberalismo del poder se dieron timonazos en sentidos divergentes y vino también el nacimiento de nuevas universidades privadas (de Los Andes, Jorge Tadeo Lozano, de América, Piloto,...), pero también de importantes departamentales como la UIS y la del Valle. Muchas de las privadas aparecidas en los 50 y 60 surgieron de crisis internas de la Nacional. 60 y 70 fueron las décadas que consolidaron el panorama general que hoy conocemos de la composición de la matrícula universitaria en Colombia de acuerdo con la naturaleza privada o estatal de las instituciones. Las universidades estatales son el bicho raro del sistema (como el 40% de la matrícula universitaria y no mucho más del conjunto de la Educación Superior); la Nacional tiene algo así como el 4% de la matrícula universitaria total del país, algo bien diferente a lo que se puede ver en México, Argentina, Brasil, Venezuela y muchos países de distintas ubicaciones en la economía mundial.
La síntesis histórica forzada, para no irme de la primera pregunta de Motor Dada, viene a cuento porque recuerdo haber participado en el movimiento estudiantil contra la aprobación de la Ley 30 de 1992, de Educación Superior; la cual desarrolla un vago artículo constitucional acerca de la autonomía de la universidad colombiana y reemplaza las disposiciones del Decreto-Ley 80 de 1980, sobre la misma materia. Por supuesto los activistas del momento anunciamos el fin del mundo, denunciamos el cumplimiento de agendas internacionales malintencionadas y casi expresamos conformidad con la ley que se derogaba. Eso sí, salvo un fallido intento de paro a las malas, con el cual no estuve de acuerdo, sin necesidad de bloqueos fue un movimiento concurrido, de buen nivel de debate, con marchas valientes (como la que hicimos el 28 de octubre del 92 a la Plaza de Bolívar, con todo y que una M-60 de la PM apuntaba desde la mañana a la entrada de la 26, hubo amenazas reales y presenciales - no había e-mail - contra ciertas cabezas del activismo de la época, el sindicato y los profesores nos sacaron el cuerpo muy a las 9:00 A.M., tras dejarnos salir por la 45 nos cercaron frente al Colegio Americano policías con subametralladoras por el frente y soldados con fusiles por detrás, ambas fuerzas sin equipo de antimotines; y - tras un surrealista acuerdo con el Coronel Bautista, legendario comandante de la Estación de Teusaquillo - avanzamos hasta nuestro destino, tras cinco años de prohibición de acceso de manifestaciones a ese lugar) y con todas las contradicciones que uno no ha terminado de verle.
De paso eso me recuerda una escena que me enseñó mucho sobre ese tipo de conflictos. La salida a las gradas de algunos congresistas a congraciarse con la multitud era apenas una muestrica gratis de lo que internamente se jugaba en lo político. El ponente, senador liberal y ex-rector de la Universidad Nacional, ofrecía cosas en las universidades y transaba con los demás parlamentarios. Por ejemplo César Pérez García, sujeto bien mal reputado, hizo meter en la composición del Consejo Nacional de la Educación Superior (CESU) a un rector de las universidades del sector de la Economía Solidaria (solo existía una, la Cooperativa, casi que propiedad de él), en flagrante conflicto de intereses; corregido por vía judicial (el texto), pero con garantizada impunidad para su intocable pensión de congresista. Este tipo de transacciones prosaicas no se parecen en nada a los maléficos planes de los documentos de Santa Fe y sí tienen mucho que ver con agendas más localistas y de región, del lugar de las instituciones privadas de educación ante su mercado y ante la ley y de otras mezquindades bien disimuladas.
Quince años después, no se ha acabado la Universidad. Ha cambiado, sin duda, pero es bien diferente a las proyecciones que hacíamos desde las tarimas. En Planeación Nacional se sigue lamentando la existencia del artículo 87 de esa Ley y es considerado uno de los grandes culpables del desequilibrio fiscal en Colombia en la era posterior al cambio de Constitución (junto con el crecimiento del gasto en el sistema judicial). De la aparición de la Representación Estudiantil al CESU derivó una nueva generación de aparatos estudiantiles nacionales, o sea formas organizativas (primero el CONSEC, luego la ACEU y etc.); resucitó la Representación Estudiantil al Superior de la Nacional (cortada desde 1972); se financiaron eventos nacionales e internacionales con dineros del ICFES, del Fondo Nacional de Bienestar Universitario;... El activismo político estudiantil tuvo nuevos escenarios y nuevas investiduras.
Cualquier oferta de cambio representa amenazas, en primer lugar con la permanencia del estado de las cosas como lo conocemos. Pienso que la comparación con los casos de empresas comerciales del Estado intervenidas o privatizadas es sugerente pero no demasiado pertinente en el caso de las instituciones educativas. Sé muy bien que Uribe se ufana de no haber liquidado sino reestructurado Telecom, salvaguardando las pensiones (claro, yo conozco gente que fue al desempleo y no puede ser tan suave para juzgar el proceso). Sé que, en clara divergencia con la lectura de ASPU, se precia de haber logrado la reapertura de la Universidad del Atlántico, mediante la presente intervención de sus finanzas. Pero también conozco el profundo contraste entre la actitud ante las crisis de los hospitales San Juan de Dios e Infantil de la Misericordia de Bogotá, por parte de médicos y trabajadores. La adoración irracional a derechos adquiridos, la imposibilidad de modificar convenciones colectivas llenas de detalles políticamente impresentables, el apego a principios inmutables sin sustento económico; significaron la debacle del primero, en contraste con lo que resultó de un esfuerzo colectivo, de un sacrificio racional y continuo, de una actitud práctica y generosa a la vez; gestos que salvaron al HOMI, con todo y las plazas laborales que soporta y necesita.
Es obvio que, en el camino de la racionalización del gasto, de su orientación hacia rubros de mayor interés para tal o cual gobierno (a la larga todos terminan subiéndole a defensa), los sectores, las instituciones, las entidades territoriales, desarrollan su pelea para no perder las asignaciones con las que contaban y considero legítimo controvertir al gobierno en este aspecto, incluyendo las acciones judiciales contra la Ley del plan y la elaboración y promoción de la Ley de Pensiones. Pero por su naturaleza, la principal universidad del país debe estar a la altura de los retos que estas coyunturas sirven de excusa para evadir. Este gobierno presentó unas metas de cobertura educativa desde su inicio; la respuesta nuestra ha sido cuestionarlas invocando la calidad. Pero muchas veces parece que llamamos calidad a hacer las cosas como las hemos venido haciendo y no desarrollamos la idea. La política de enconcharse y estancarse a ultranza solo sirve para que otros, que sí se ponen a hacer la tarea, avancen en resultados tangibles y presenten un entorno más confortable para los destinos de los dineros de este sector. Sigo en el siguiente punto.

Universidad Pública

Algo de lo que se habló mucho cuando la Ley 30 fue de la transfiguración del concepto de Universidad Pública. La Educación Superior pasó a ser un servicio público y como tal, prestable por operadores privados. Merced a esa Ley, instituciones privadas como Los Andes o la Javeriana, reciben cuantiosos aportes de la Nación, como reconocimiento a indicadores logrados. Esto es, universidades de naturaleza privada prestan el servicio público de la educación con ayuda de dineros públicos. La categoría que quedó viva a los ojos de la Ley fue la Universidad Estatal, de orden nacional, departamental, municipal y distrital; con la obligación de la Nación y la entidad territorial correspondiente de sostener su presupuesto en pesos reales e incrementarlo al menos el 30% de lo que suba el PIB; además de las rentas propias de cada institución. Un dogma de fe infaltable en nuestros discursos consistía en considerar ese componente de rentas propias como la forma paulatina del Estado para desentenderse de esa obligación. Obviamente afirmaciones como que la Universidad solo será autónoma cuando tenga autonomía financiera (informe Atcon) cambiaban súbitamente la tonalidad de nuestras letanías (las consignas) para convertirlas en agresivos juramentos, sanguinarias arengas y uno que otro movimiento parabólico. Hoy lo veo de otra forma.
En la mayoría de nuestros políticos prácticos y sus intelectuales funcionales, la confusión arbitraria entre estatal, gubernamental, público y otros adjetivos asociados es persistente y chapuceada a conveniencia. Un rector de un colegio distrital, con título de abogado y militante del Partido Comunista, respondía ante el reclamo por su negligencia ante el daño de unos pupitres: "¿de qué se preocupa si eso es del gobierno?". Foristas de eltiempo.com defendían el daño de pupitres en la avenida 30, invocando que son propiedad de los estudiantes. Un ciudadano indignado escribió una vez a la versión impresa de ese mismo diario que le parecía inaceptable que la Biblioteca Central de la Universidad Nacional no le permitiera utilizar sus servicios sin la carta de presentación de una institución con la cual se tenga convenio; se preguntaba si acaso no era pública. Jíbaros, vendedores informales y otros maldicen cuando son requeridos a abandonar el Campus: "esto es público".
Los objetivos públicos, los intereses públicos, se pueden definir alegremente dentro de una perorata política de tal o cual secta. A según. Para el caso de la Universidad Nacional, me parece que hay que insistir en un valores sociales más bien soslayados por el discurso de los paristas que más han gritado. La Universidad Nacional tiene en Colombia gran credibilidad por su sistema de admisión, el cual ha sido burlado en el pasado, pero se ha adaptado a los nuevos retos, siendo el más complejo de su tipo en el país. Tanto es así que el Ministerio de Educación escogió a la institución para preparar el examen de evaluación a los docentes de Básica y Media, cosa que aterrorizó al componente mediocre de la directiva de Fecode (precisamente por el prestigio de la Universidad). Fue pionera en el acceso de la mujer a la educación universitaria en Colombia, en los programas especiales de admisión de estudiantes indígenas y de municipios pobres (con inmensos retos aun para superar, especialmente el de la equidad). Su no confesionalidad permitió que muchas corrientes ideológicas, inaceptables para la curia y otros cleros, llegaran a enseñarse en nuestro país. Hacer de ella una Universidad de Conocimiento no le resta a su carácter público. Por un lado porque el interés público no se restringe a lo que se decreta desde las tarimas; por otro porque los retos de superación de nuestro problemas socioeconómicos precisan mucho más que la formación de oradores; exigen ciencia y técnica y para eso se necesita gente pilosa, como la que la Nacional selecciona en su admisión.

La Resistencia

Ante la entrada en competencia de otros operadores de telefonía, la detestada gerencia de la ETB (la de Regueros) contrató cursos de validación de primaria y bachillerato para tratar de corregir un poco la mayor desventaja competitiva de los operarios de esa empresa (porque de experiencia en los misterios de la telefonía local para Bogotá estaban más que curtidos), la hoja de vida académica. Cierto sector del sindicato promovió la resistencia a esas medidas, o sea no aprender. La insistencia en el paro por el paro me recuerda esa actitud. Puede que dentro de la poética de la inmolación revolucionaria quepan muchos gestos que mi prisión racional no me deja asimilar; así de cuadrado soy. Pero dejar de aprender, dejar de saber, por ir a desfilar me recuerda la clásica imagen de Pinocchio, abandonando la escuela y buscando su destino detrás de los saltimbanquis.
Dentro de la adoración por esa manida palabra, he conocido de grupos estudiantiles que aluden a la noción eléctrica, a la de la teoría de circuitos. Esta en particular me recuerda más otro concepto asociado, el de los ohmios imaginarios, la reactancia. Es el componente de la cantidad fasorial llamada impedancia que no trabaja sino desfasa. Además la palabra evoca el carácter reaccionario que muchas veces acompaña a la mal llamada resistencia. Desistencia, reticencia, no sé, pero el concepto tiene más afinidad con otros vocablos.

jueves, junio 07, 2007

El intransigente siempre es el otro

A veces el Servicio de Atención Psicológica de la Universidad invita a unos "talleres de asertividad", bajo lemas como "no digas sí cuando quieras decir no" (yo proponía, para un taller de francés: "Dodo, no digas sí, di oui"). Pienso en eso cuando recuerdo el salto que muchas personas, conscientes de su generosidad a toda prueba, tienen que dar para vencer la manía de ciertos manipuladores de tratarlos de egoístas para condicionar sus acciones. El viejo truco de "tú eres egoísta porque no me prestas, pero yo no soy egoísta cuando me apropio de tus cosas".
Ese mismo esquema moral está detrás de textos como el que hoy publica una de las páginas de la asamblea. Después de sostener un mes de bloqueos sin admitir propuestas alternas de expresión (y arrogándose la vocería única de la preocupación estratégica sobre el futuro de la Universidad), de cambiar por lo menos tres veces de motivación para un paro, de persistir en una postura intransigente al respecto en el momento crítico para cumplir con el calendario académico y habiendo guardado un estúpido y cómplice silencio formal para con un hecho tan grave como el atentado personal contra uno de sus contradictores; concluye que la intransigencia es de la contraparte y la conmina a renunciar.
Luego viene la crítica al estigma de "terroristas" proferido por el gobierno, comparando con "la parte del gobierno vinculada al radicalismo derechista". Aunque estoy advertido sobre el tamaño y el alcance preliminar del tema de la parapolítica, no deja de parecerme que la asamblea pelea con el espejo de sus consignas: "Uribe, paraco, el pueblo está berraco [dejemos en paz a los cerdos sementales]"; "vamos todos a tumbar al gobierno paramilitar", etc.
Desde el principio se ha jugado con la falacia de llamar pacifismo a la no realización de acciones que comprometan derramamiento de sangre. De hecho el pacifismo es un ismo, una postura, y trae connotaciones morales de una profundidad insospechada para quienes han maltratado recursos de la Universidad, han utilizado actitudes intimidantes contra quienes tratan de burlar sus bloqueos, han ejercido la violencia verbal, los abucheos, los gritos y la verticalidad tiránica del micrófono en tarima para evitar la exposición de lecturas alternas, como se esperaría en una Universidad plural, no confesional y además de buen nivel académico; lo cual se debería reflejar en la calidad de las discusiones.
Finalizan con su milenarismo de siempre. Los males que hacen hoy los hacen a nombre de un futuro hipotético. Insistir en la estrategia política y jurídica del pasado es la única verdad y la única compasión posible con el futuro de la Universidad. Resulta que una de las posturas más silenciadas por la censura asambleísta, pone de presente precisamente que lo que han hecho las administraciones anteriores ha sido echar el tema del pasivo bajo la alfombra, como esperando a que el día que las rentas estatales no puedan solventar esas obligaciones de Ley, el malo sea el administrador de turno y no los caudillos que salieron por la fácil en el pasado. La Universidad ya paga el pasivo en concurrencia con el fisco nacional, eso ya ha causado problemas reales y el porcentaje que - por vía de un fallo del Consejo de Estado - ha tenido al Rector pasando la mitad de su tiempo administrativo pidiendo adiciones presupuestales con Hacienda, es harto mayor que el del 5% del acuerdo inaceptable.
Para quien llega tarde a la discusión, la demanda al artículo del problema en el Plan de Desarrollo (porque los micos del Polo hay que dejarlos quieticos), tiene que hacerse cuando la Ley ya haya sido sancionada, demora meses, como cualquier caso elevado a las altas cortes y deja de nuevo el vacío sobre el tema. Vacío que en este momento representa la dichosa concurrencia en lo práctico.

miércoles, junio 06, 2007

Una reciente

Ya me iba a dormir y vi este tacaño informe sobre un foro. Vamos a ver qué sigue.

Parcialidad

Acerca de la manía de no leer completo y especular a partir de la tabla de contenidos.



Cambio de estado

En la sección de "Hace 25 años", en El Tiempo, mencionan hoy el levantamiento del Estado de Sitio, hecho por Turbay para entregar el gobierno a Belisario Betancur. Precisamente eso me recuerda que la primera amnistía la hizo ese, el gobierno de la mano dura, las caballerizas, la famosa "carta blanca" a las fuerzas militares para que se lucieran. Años después hizo carrera el cuento de que todo el tema de las amnistías había surgido de la actitud blanda y equivocada del gobierno siguiente. Curiosamente el presidente del "sí se puede", de la casa sin cuota inicial y de las jornadas para pintar palomitas de la paz, fue el del Palacio de Justicia, del MAS, de la tregua efímera y cortada a lo bestia (toma de Urrao y homicidio de Óscar William Calvo),... En fin, recordé el Estado de Sitio.
Mis padres nacieron con el país en esa condición y fue hace 25 años cuando por primera vez vivieron algo diferente (lo cual no duró mucho). Ese cambio solo se volvería a vivir con la entrada en vigencia de la Constitución de 1991 (auspiciada por medidas de Estado de Sitio), el 4 de julio de ese año. Por supuesto que la violencia persiste en condicionarle la vida a mucha gente y el gobierno de las botas y las culatas (del Estado o de los paraestados paramilitar y guerrillero) sigue fastidiando a un buen número de localidades. Pero sí que existe una diferencia y quienes sentimos el levantamiento de ese peso lo recordamos claramente.