jueves, octubre 11, 2007
martes, octubre 09, 2007
jueves, octubre 04, 2007
Evacua, rubia
Y los que saben más de arquitectura opinarán e ilustrarán al respecto. Yo, personalmente, destacaré de Salmona su monumento al frío (Archivo Nacional) y las escalinatas con la plaquita de "Propiedad Privada" por donde se pasa de la Macarena al Planetario, allí donde fui víctima de empellones sorpresa de 'amigos' del colegio, donde un cretino me lanzó a una fuente mi mochila con mi amado libro de geometría, donde no nos dejaron permanecer una noche de concierto a quienes teníamos escriturado el paradero de los del Camilo que esperábamos la 128A y donde alguna vez charlamos de nada con 'Cabro'. Bueno, y la sede del próximo UN Robot.
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Hecho en el planeta Tierra
Alguien cercano a mí escuchaba recientemente los reclamos de los profesores de sociales de un colegio contra los programas de estímulo a la formación técnica. En algún espasmo de vehemencia terminaban reivindicando el 'humanismo', como el valor sacrificado en tales proyectos. Mi fuente les disparó una pregunta: "¿profesores, ustedes conocen algo más humanista que una lavadora?". Está visto que los moluscos no andan componiendo lieders, pero tampoco publican en Nature ni leen Popular Mechanics, ni escriben libros (de hecho un título que parece introducir las memorias de un cefalópodo lo hizo una de nuestra especie).
Ese cliché casi fascista que algunos han fabulado acerca de las ciencias 'exactas' (incluso la exactitud se la fetichizan), presentándolas como grises, planas, maléficas y yermas en materia de experiencias hedónicas o estéticas; pisotea con su torpeza miríadas de grandes y pequeños bellos gestos y momentos esenciales de nuestra experiencia humana.
Se celebra el aniversario 50 del Sputnik, el primer satélite artificial y uno de los grandes protagonistas de la fascinante aventura global del Año Geofísico Internacional, antecedente clave de lo que en una época se llamó la Revolución de las Ciencias de la Tierra, secuencia de sucesos después de la cual perdimos la inocencia acerca de la estabilidad del fondo oceánico y su contorno, se emprendieron los primeros esfuerzos exitosos por establecer correlaciones y causalidad entre los fenómenos de la tierra sólida, la líquida y la gaseosa y se hicieron ambiciosas aproximaciones al modelo de planeta en toda su escala, algo así como volver a descubrir su redondez y su tamaño a los ojos de la geología, la geofísica, la oceanografía y la meteorología.
Cartografiar el fondo del océano, explorar la composición de la atmósfera cada vez más alto, estallar grandes cargas para conocer mejor el subsuelo profundo, desarrollar redes sismológicas globales y otras tareas centrales del gran proyecto cambiaron la forma de pensar de mucha gente e impactaron la cultura y la economía.
Y sucesos como el del Sputnik generaron también acontecimientos cargados de estética y de magia:
Ese cliché casi fascista que algunos han fabulado acerca de las ciencias 'exactas' (incluso la exactitud se la fetichizan), presentándolas como grises, planas, maléficas y yermas en materia de experiencias hedónicas o estéticas; pisotea con su torpeza miríadas de grandes y pequeños bellos gestos y momentos esenciales de nuestra experiencia humana.
Se celebra el aniversario 50 del Sputnik, el primer satélite artificial y uno de los grandes protagonistas de la fascinante aventura global del Año Geofísico Internacional, antecedente clave de lo que en una época se llamó la Revolución de las Ciencias de la Tierra, secuencia de sucesos después de la cual perdimos la inocencia acerca de la estabilidad del fondo oceánico y su contorno, se emprendieron los primeros esfuerzos exitosos por establecer correlaciones y causalidad entre los fenómenos de la tierra sólida, la líquida y la gaseosa y se hicieron ambiciosas aproximaciones al modelo de planeta en toda su escala, algo así como volver a descubrir su redondez y su tamaño a los ojos de la geología, la geofísica, la oceanografía y la meteorología.
Cartografiar el fondo del océano, explorar la composición de la atmósfera cada vez más alto, estallar grandes cargas para conocer mejor el subsuelo profundo, desarrollar redes sismológicas globales y otras tareas centrales del gran proyecto cambiaron la forma de pensar de mucha gente e impactaron la cultura y la economía.
Y sucesos como el del Sputnik generaron también acontecimientos cargados de estética y de magia:
La noche del Sputnik
Señor Director:
Qué emocionante la nota de Sergei, hijo de Nikita Kruschev (30-09-07). Es increíble que en Rusia no tuviera importancia el lanzamiento del primer satélite, mientras que aquí, en Usaquén, mi mamá nos levantó a medianoche para ver pasar el Sputnik. Yo tenía 5 años. La noche estaba clarísima; el cielo, estrellado, y el frío encartonaba la pijama y congelaba los pies. Esperamos un largo rato mirando hacia arriba. Yo tiritaba. Mi mamá decidió que saliéramos al potrero del frente para que los eucaliptos no taparan la visibilidad. Esperamos y esperamos temblando entre el húmedo pastizal a que pasara el satélite iluminado, pero salió la luna y aclaró la noche.
"Con tanta claridad no lo vamos a poder ver", nos explicó mamá. "Pero los rusos van a pintar la luna de rojo. No toda, claro, pero sí un pedazo para mostrar que ellos llegaron antes que los gringos", dijo mientras nos besaba y nos daba las buenas noches. Esa noche no pude dormir pensando en ese 'esputnic' que le daba vueltas a la Tierra, redondo y con antenas como chuzos, igual al erizo que habíamos visto en la playa de Cartagena.
Alexandra Samper
sábado, septiembre 29, 2007
Monseñor
Publica hoy El Tiempo, en sus 'Lecturas de Fin de Semana', una breve evocación de Monseñor Salcedo y presenta la experiencia de Radio Sutatenza como inspiración para el formidable encomio del OLPC. Me puse sentimental.
jueves, septiembre 27, 2007
Hi-yo Silver, pues papá!
Así no se puede. ¿Cómo así que cuarenta años sin ver cine? Eso suena a guión de película estúpida, tipo 'virgen a los cuarenta'. Que se ponga en esas el alcalde destituido de Cali, él tiene una justificación más que válida, pero el presidente sí que preocupa con esas abstinencias. Claro está que Sergio Gómez debería saber que lo de los tatuajes y la hija no lo conoce uno en las salas de cine sino al final de los noticieros. Estaría uno para ver completa Tomb Raider, cuyo videojuego pone a Lara Croft a caminar como si se tratara de un comercial de gynocanesten. A lo más se ve uno 'Hackers', se la repite y se la vuelve a ver, no por su validez cinematográfica sino por lo très jolie de cierta coprotagonista, puesta maliciosamente en tomas auténticamente morbosas pero irresistibles.
Volviendo a la confesión del principio, un mandatario contemporáneo que no haya visto 'Mr. & Mrs. Smith', 'Romancing the Stone', 'The Specialist' o 'Clear and Present Danger', puede carecer de información crucial acerca de Colombia. Mala política, Kemosabe.
Volviendo a la confesión del principio, un mandatario contemporáneo que no haya visto 'Mr. & Mrs. Smith', 'Romancing the Stone', 'The Specialist' o 'Clear and Present Danger', puede carecer de información crucial acerca de Colombia. Mala política, Kemosabe.
jueves, septiembre 20, 2007
lunes, septiembre 17, 2007
Jala jala
La palabreja la escuché por primera vez, con esa acepción, en medios proselitistas estudiantiles, por el lado izquierdoso. Al parecer se trataba usar el verbo jalar (que era más educado escribir halar) de una manera chicanera y refinada. Con el tiempo se lo escuché o leí a políticos de derechas, paramilitares y de un tiempo para acá a los que hablan de economía. Resulta que jalonar significa establecer jalones, plural de jalón, pero no la tercera derivada del desplazamiento con respecto al tiempo (el difamado "jerk"), ni el de acabar con Ufemia:
Se trata de la acepción de marca en el terreno, sinónimo de hito o del no recomendable en la costa mojón. Jalonar significa delimitar, acotar, casi que confinar. De allí que asumir que un sector al que le va bien "jalona" la economía equivale a aceptar que le limita las metas al resto, pienso yo.
Es uno más de esos casos patéticos en los cuales se van asociando palabras con otras por su semejanza fonética. En el medio de los fraguadores de código fuente es frecuente traducir sentences como sentencias, ya hace tiempo que está asimilado library como librería. Seguro juran que diner es dinero y rapist un defensor de la causa del RAP. De los argentinismos con cierto éxito reciente en nuestros arribistas locales, cambiar la talla del vestido por talle, que tiene que ver, pero ya había término para eso.
Se trata de la acepción de marca en el terreno, sinónimo de hito o del no recomendable en la costa mojón. Jalonar significa delimitar, acotar, casi que confinar. De allí que asumir que un sector al que le va bien "jalona" la economía equivale a aceptar que le limita las metas al resto, pienso yo.
Es uno más de esos casos patéticos en los cuales se van asociando palabras con otras por su semejanza fonética. En el medio de los fraguadores de código fuente es frecuente traducir sentences como sentencias, ya hace tiempo que está asimilado library como librería. Seguro juran que diner es dinero y rapist un defensor de la causa del RAP. De los argentinismos con cierto éxito reciente en nuestros arribistas locales, cambiar la talla del vestido por talle, que tiene que ver, pero ya había término para eso.
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jueves, septiembre 13, 2007
domingo, septiembre 02, 2007
Las secuelas del sismo
En la sección de humor de El Tiempo de hoy publicaron unas fotos de huecos de la ciudad a manera de charada del sismo que no ocurrió. De inmediato recordé un penoso incidente de los tempranos años noventa. El 18 de octubre de 1992 ocurrió el sismo de Murindó, causante de numerosos desastres en el Chocó. La periodistada de la jornada fue sin duda la de Juan Gossaín. En el volcán de lodo de Cacahual, en Urabá, el evento propició una salida rápida de material, incluidas burbujas de hidrocarburo, causando quemaduras a varios bañistas. El inefable comunicador habló de lava. En medios universitarios militantes el chiste era que eso tenía que ver con una consigna que decía: "mover cielo y tierra para defender la vida del presidente Gonzalo".
Resulta que durante los siguientes días unos vivos de la sección encargada de construcciones escolares de la Secretaría de Educación de Bogotá, decidieron aprovechar que el sismo se sintió por estos lados para atribuirle tejas rotas, grietas con pasto, paredes derrumbadas y otros signos de incompetencia profesional de sus funcionarios en edificaciones de escuelas, varias de ellas con menos de cuatro años de haber sido construidas. La selectividad del siniestro para afectar preciso escuelitas y nada más, daría para que el sin oficio del Bessel hubiera tenido que pedir unos tres siglos más de chance para encontrar semejantes modos tan exóticos de vibración. Los cimientos mal calculados, los inexistentes estudios geotécnicos, la negligencia para atender las quejas por deterioro; todo esto pasó súbitamente a ser culpa de un evento posterior. Antes no les prendieron candela a los colegios. Por supuesto la prensa apoyó la farsa y las soluciones se siguieron postergando. Yo estuve encima de los corresponsales que fueron a fotografiar una de las escuelas "damnificadas", quienes más atención hubieran puesto a un mosquito; las fotos se publicaron con el rollo prefabricado. Hoy lo recordé.
Resulta que durante los siguientes días unos vivos de la sección encargada de construcciones escolares de la Secretaría de Educación de Bogotá, decidieron aprovechar que el sismo se sintió por estos lados para atribuirle tejas rotas, grietas con pasto, paredes derrumbadas y otros signos de incompetencia profesional de sus funcionarios en edificaciones de escuelas, varias de ellas con menos de cuatro años de haber sido construidas. La selectividad del siniestro para afectar preciso escuelitas y nada más, daría para que el sin oficio del Bessel hubiera tenido que pedir unos tres siglos más de chance para encontrar semejantes modos tan exóticos de vibración. Los cimientos mal calculados, los inexistentes estudios geotécnicos, la negligencia para atender las quejas por deterioro; todo esto pasó súbitamente a ser culpa de un evento posterior. Antes no les prendieron candela a los colegios. Por supuesto la prensa apoyó la farsa y las soluciones se siguieron postergando. Yo estuve encima de los corresponsales que fueron a fotografiar una de las escuelas "damnificadas", quienes más atención hubieran puesto a un mosquito; las fotos se publicaron con el rollo prefabricado. Hoy lo recordé.
martes, agosto 28, 2007
¿Y tú dónde estabas?
A la hora del no terremoto de esta tarde estaba yo metido en el Auditorio León de Greiff, escuchando el foro que organizó APUN sobre la autonomía y la finaciación de las universidades. Las masas populares que - en medio de su genuina preocupación por el futuro de la Universidad - abarrotaban este mismo recinto hace apenas unas semanas, brillaron por su unánime ausencia. Me llamaron al celular a contarme del chisme radial sobre una presunta evacuación de la Universidad (fabulada por eltiempo.com) y sobre otras que sí ocurrieron (jardines del ICBF, colegios, Ecopetrol, el Hospital Militar, la Universidad de los Andes,...). No niego que si algún cerebrito colombiano descubre la forma de predecir una vaina como esas con semejante precisión, saco una bandera, me subo a un carro y me pongo a echar pito y a llorar de orgullo patrio (y de confort, por atenuación del miedo al caos). Pero se me hace tétrico que los encargados de coordinar evacuaciones, la gente de medios y los responsables institucionales de ciertas entidades compren semejante pega, trastornando la vida de media ciudad. Se agotaron los silbatos en tiendas y supermercados, hubo quien juró que tembló y hasta sintió a la parca respirándole en la nuca, hubo congestión telefónica y más de un medio radial contribuyó a difundir la especie irresponsable del año.
Habrá quien diga que sirvió de simulacro, pero la credibilidad de muchos profesionales quedó en entredicho. Para quien abrigue dudas al respecto, habrá un acervo desconectado de observaciones sobre el escarabajo que cojea veinte segundos antes, de las moscas alborotadas, de virajes de resistividad en arcillas (verificables solo con costosa instrumentación y con conocimientos idealmente perfectos del contexto tectónico local), o de patrones sugerentes en series de tiempo (con incertidumbres altísimas, además); pero no se puede predecir un terremoto como decir en tres horas pasa un huracán; Bogotá no tiene amenaza de tsunami, ni tenemos al Galeras al lado, como para que un reporte de sismicidad justifique semejante predicción tan disparatada. Que la masa actúe así es delicado, pero esperable. Esos mitos ubanos se propagan y se enriquecen en segundos. Como alguno que otro locutor habló de la manida profecía del cura Margallo, en un ratico ya atribuían el chisme original al programa del 'Padre Chucho' (¿será más bien que fue un cuáquero?). Pero que la gente responsable de manejar las crisis se preste a propagar el embuste es como para pedir cabezas.
Habrá quien diga que sirvió de simulacro, pero la credibilidad de muchos profesionales quedó en entredicho. Para quien abrigue dudas al respecto, habrá un acervo desconectado de observaciones sobre el escarabajo que cojea veinte segundos antes, de las moscas alborotadas, de virajes de resistividad en arcillas (verificables solo con costosa instrumentación y con conocimientos idealmente perfectos del contexto tectónico local), o de patrones sugerentes en series de tiempo (con incertidumbres altísimas, además); pero no se puede predecir un terremoto como decir en tres horas pasa un huracán; Bogotá no tiene amenaza de tsunami, ni tenemos al Galeras al lado, como para que un reporte de sismicidad justifique semejante predicción tan disparatada. Que la masa actúe así es delicado, pero esperable. Esos mitos ubanos se propagan y se enriquecen en segundos. Como alguno que otro locutor habló de la manida profecía del cura Margallo, en un ratico ya atribuían el chisme original al programa del 'Padre Chucho' (¿será más bien que fue un cuáquero?). Pero que la gente responsable de manejar las crisis se preste a propagar el embuste es como para pedir cabezas.
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domingo, agosto 26, 2007
Alberto Alava
Esta semana que pasó se cumplieron veinticinco años del asesinato del abogado nariñense y profesor de la Universidad Nacional, Alberto Alava Montenegro. Los sicarios que lo acribillaron en frente de su hogar, junto al campus, se presentaron como el MAS (Muerte a Secuestradores) y se refirieron a su víctima como "abogado de secuestradores". Se trataba de una de las primeras incursiones públicas del aparato paraestatal cuyo nacimiento oficial se asocia con la reacción de los narcos antioqueños al secuestro de Nieves Ochoa, hermana de los líderes de uno de los clanes más importantes del Cártel de Medellín. Alava llevaba entonces uno de los casos malditos de la tradición de los Derechos Humanos en Colombia, la desaparición forzada del llamado "Colectivo del 82", una célula armada, con importante participación estudiantil, que perpetró el monstruoso secuestro y homicidio de los hijos del narcotraficante Jader Álvarez, primer colombiano que - después de pagar condena por ese delito en Estados Unidos, producto de una extradición - retornó al país; donde el tema de la desaparición lo volvió a llamar a los juzgados y las habilidosas malas artes de su abogado defensor recrearon la impunidad del caso.
Alberto Alava fue un profesor emblemático de una época de la Universidad. Era el intelectual contestatario cuyas clases convocaban inmensa concurrencia, con cierto aire de solemnidad, como para entrar sin calzado los que llegaban tarde, pues el ruido no era bienvenido. Alava rondaba el margen izquierdo del espectro ideológico en su práctica como abogado y en sus posturas académicas. Era un radical y un provocador, a quien causaban urticaria la cartilla y la consigna simplista; no ahorraba vehemencia para apabullar a los cultores de la mediocridad y del nihilismo-excusa. Hoy, cuando los practicantes del proselitismo docente van por la fácil de no escoger las compañías, de abstenerse de sembrar dudas en aras de sumar inconciencia, de reencauchar letanías apuntaladas en falacias; hoy se siente más muerte la muerte de Alava y más infame su homicidio. Cada bravuconada de tarima, cada pirueta retórica de manipulación, cada aplauso a la degradación de la palabra y de la práctica, son el eco del trueno de ese veinte de agosto; los tiros sin gracia.
Alberto Alava fue un profesor emblemático de una época de la Universidad. Era el intelectual contestatario cuyas clases convocaban inmensa concurrencia, con cierto aire de solemnidad, como para entrar sin calzado los que llegaban tarde, pues el ruido no era bienvenido. Alava rondaba el margen izquierdo del espectro ideológico en su práctica como abogado y en sus posturas académicas. Era un radical y un provocador, a quien causaban urticaria la cartilla y la consigna simplista; no ahorraba vehemencia para apabullar a los cultores de la mediocridad y del nihilismo-excusa. Hoy, cuando los practicantes del proselitismo docente van por la fácil de no escoger las compañías, de abstenerse de sembrar dudas en aras de sumar inconciencia, de reencauchar letanías apuntaladas en falacias; hoy se siente más muerte la muerte de Alava y más infame su homicidio. Cada bravuconada de tarima, cada pirueta retórica de manipulación, cada aplauso a la degradación de la palabra y de la práctica, son el eco del trueno de ese veinte de agosto; los tiros sin gracia.
jueves, agosto 23, 2007
Seguridad
Hoy fueron abaleados dos profesores de Geología cuando volvían a la Universidad con parte de la plata en efectivo de un trabajo que planeaban hacer en la Alta Guajira. Fui un rato a la clínica para ponerme al tanto y ofrecer mi solidaridad, enterándome parcialmente de algunos detalles del robo violento y de la condición de salud de los dos. Ahora reviso la forma como se dio la noticia en El Tiempo y trato de masticar un poco lo que pasó.
En principio algo anda muy mal cuando las maraña de minucias legales del manejo de dineros públicos hace que sea un lío descuadrarse por dos pesos y convierta en peculado los sobrecostos de trasladar el dinero entre sucursales bancarias o ciudades; propiciando este tipo de riesgo. La no disponibilidad de sucursales en los municipios donde tendría lugar el trabajo también contribuyó a esa decisión.
Lo segundo es si se recurre o no a la figura de la escolta policial en caso de retiros grandes y si solo con solicitarla está disponible. Si se asumió la propia cuenta y riesgo, creo que este suceso es un motivo más que suficiente para no incurrir en semejante imprudencia. De todos modos, por las características del asalto y la capacidad de fuego de los asaltantes, posiblemente la típica escolta hubiera resultado insuficiente y sería la primera en caer abaleada.
El escenario del atraco fue una de las porterías vehículares cercanas a la Capilla de la Universidad, las cuales desde hace unos años son de uso exclusivo de vehículos, lo cual las torna más solitarias y refuerza la función de patio trasero que solían tener. Se sabe que los porteros de esos puestos exhiben armas cuando se trata de intimidar a alguien desarmado y en situaciones como estas, misteriosamente se comportan inermes. Hay que destacar que el entorno exterior de estas porterías es regularmente visitado por policías en operativos de control de motociclistas (el casco y el chaleco), que son sitios preferenciales de entrega de personas detenidas por los vigilantes dentro del Campus a la misma Policía y que la ausencia de esta institución en la escena del tiroteo fue bastante sincronizada.
Por lo demás, como ya entré en el terreno de la rabia que le da a uno con estas cosas de la inseguridad, me permito suponer que alguien uniformado y con rango sabe algo importante sobre quienes hicieron esto y para dónde cogieron. Esta no es la ciudad de hace diez años; hoy hay cámaras ocultas, redes de informantes, policía cívica (cuerpo de corte paramilitar que se arroga funciones de policía judicial y tiene la costumbre de llegar de primero a todo y ser omnipresente) y frecuencias abiertas especiales donde todo mundo se entera de todo.
En principio algo anda muy mal cuando las maraña de minucias legales del manejo de dineros públicos hace que sea un lío descuadrarse por dos pesos y convierta en peculado los sobrecostos de trasladar el dinero entre sucursales bancarias o ciudades; propiciando este tipo de riesgo. La no disponibilidad de sucursales en los municipios donde tendría lugar el trabajo también contribuyó a esa decisión.
Lo segundo es si se recurre o no a la figura de la escolta policial en caso de retiros grandes y si solo con solicitarla está disponible. Si se asumió la propia cuenta y riesgo, creo que este suceso es un motivo más que suficiente para no incurrir en semejante imprudencia. De todos modos, por las características del asalto y la capacidad de fuego de los asaltantes, posiblemente la típica escolta hubiera resultado insuficiente y sería la primera en caer abaleada.
El escenario del atraco fue una de las porterías vehículares cercanas a la Capilla de la Universidad, las cuales desde hace unos años son de uso exclusivo de vehículos, lo cual las torna más solitarias y refuerza la función de patio trasero que solían tener. Se sabe que los porteros de esos puestos exhiben armas cuando se trata de intimidar a alguien desarmado y en situaciones como estas, misteriosamente se comportan inermes. Hay que destacar que el entorno exterior de estas porterías es regularmente visitado por policías en operativos de control de motociclistas (el casco y el chaleco), que son sitios preferenciales de entrega de personas detenidas por los vigilantes dentro del Campus a la misma Policía y que la ausencia de esta institución en la escena del tiroteo fue bastante sincronizada.
Por lo demás, como ya entré en el terreno de la rabia que le da a uno con estas cosas de la inseguridad, me permito suponer que alguien uniformado y con rango sabe algo importante sobre quienes hicieron esto y para dónde cogieron. Esta no es la ciudad de hace diez años; hoy hay cámaras ocultas, redes de informantes, policía cívica (cuerpo de corte paramilitar que se arroga funciones de policía judicial y tiene la costumbre de llegar de primero a todo y ser omnipresente) y frecuencias abiertas especiales donde todo mundo se entera de todo.
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martes, agosto 21, 2007
viernes, agosto 17, 2007
Uy, camarada
"Las armas deben tener el monopolio del Estado"
Lucho Garzón
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miércoles, agosto 08, 2007
Shakira impresionista
Shakira no es de mi gusto y ni siquiera por reafirmación de identidad nacional me esfuerzo por entender lo que dice después de "pero digo la verdad..." (ni me interesa saber qué clase de idiota se declara). Ya harto arduo ha sido entender el Morse de Joe Arroyo o el Wayúu-Mandarín de Leandro Díaz, pero esos por lo menos me gustan. Pero esta faceta no se la había visto.
martes, agosto 07, 2007
lunes, agosto 06, 2007
Carnaval vegetariano
Ayer fui un rato a las comparsas de la séptima con motivo del Carnaval de Bogotá. Salvo que mucha gente empleada se tomó este puente largo, las diferencias con lo que carnaval significa en mi añorada Quilla son de escala mayor. No quiero ponerme a especular sobre un tema al respecto del cual doctores tiene la Santa madre Etnología y además respeto ese saber. Sí quiero comentar la experiencia extraña de un espectáculo que arranca tarde, que se coordina en el terreno por una mescolanza de operarios de una firma privada de logística y coordinadores de "Misión Bogotá", programa que ha encontrado en los egresados de Ciencias Humanas de la Nacional una de las poblaciones vulnerables más entusiastas.
Mientras esperaba que arrancaran, vi los ensayos de una banda de guerra de esas de colegio. Vestían atuendos imitación hábitos de carmelitas y tocaban una de las clásicas con esas marimbas portátiles conocidas como liras:
También tocaban su particular versión del clásico tema de cabezote de una de mis favoritas:Y les alcancé a escuchar un famoso cántico protestante gringo de esos que covereó Marcos Witt o alguno de esos. También presencié por un rato a la "ecléptica" (sic) Batería Universitaria, singular pero negada para la salsa en particular. En fin, no me sentí muy comprometido ni festivo ni próximo a perder la carne por cuarenta días ni transformado en fauno desbocado como para enmascararme. Fue tan solo un curioso domingo más, de Parque Nacional, algodón de azúcar, sol de lluvia y zanqueros y máscaras con una que otra camiseta de la campaña de algún candidato al Concejo. Pero tuvo sus pasajes bonitos.
Mientras esperaba que arrancaran, vi los ensayos de una banda de guerra de esas de colegio. Vestían atuendos imitación hábitos de carmelitas y tocaban una de las clásicas con esas marimbas portátiles conocidas como liras:
También tocaban su particular versión del clásico tema de cabezote de una de mis favoritas:Y les alcancé a escuchar un famoso cántico protestante gringo de esos que covereó Marcos Witt o alguno de esos. También presencié por un rato a la "ecléptica" (sic) Batería Universitaria, singular pero negada para la salsa en particular. En fin, no me sentí muy comprometido ni festivo ni próximo a perder la carne por cuarenta días ni transformado en fauno desbocado como para enmascararme. Fue tan solo un curioso domingo más, de Parque Nacional, algodón de azúcar, sol de lluvia y zanqueros y máscaras con una que otra camiseta de la campaña de algún candidato al Concejo. Pero tuvo sus pasajes bonitos.
viernes, agosto 03, 2007
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